Por qué son importantes los centros de cuidado infantil de alta calidad en la primera infancia
- Baby Bee

- 14 may 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 15 may 2019
Para muchas familias, lamentablemente, la educación inicial y el cuidado infantil de buena calidad no están disponibles o no son accesibles.

Calidad versus costo
Cuando se trata de fomentar un desarrollo cerebral saludable, el tipo de arreglo para el cuidado infantil o guardería es menos importante que la calidad del cuidado que el niño recibe. No obstante, algunos padres eligen las guarderías basándose en factores que poco tienen que ver con la calidad y que tienen que ver más con los costos y la practicidad.
Los siguientes son buenos indicadores de calidad alta:
Grupos pequeños de niños. Los niños reciben más atención y cuidados individuales cuando están en grupos más pequeños y cuando cada cuidador es responsable de menos niños. ¿La proporción personal-niños y el tamaño de los grupos de niños están dentro de los estándares reconocidos a nivel nacional? Por ejemplo, en una sala con 4 niños de 13 a 35 meses de edad, debe haber 1 cuidador capacitado. En una sala con 5 a 8 niños de 13 a 35 meses de edad, debe haber 2 cuidadores capacitados. No debe haber más de 15 niños de 13 a 35 meses de edad en una sala.
Baja rotación del personal. Los niños pequeños, en especial los bebés y los menores de 3 años, necesitan relaciones estables y positivas con sus cuidadores para prosperar, y la retención de personal ayuda a mantener esas relaciones fuertes.
Pediatra y Enfermeras. Los entornos educativos de cuidados infantiles rara vez cuentan con profesionales médicos, como una enfermera escolar, dentro de su personal, pese a que los niños que se atienden son más pequeños, menos capaces de expresar sus síntomas y más propensos a sufrir infecciones y enfermedades frecuentes.
El desafío de las madres que trabajan
El desarrollo femenino de una carrera profesional se topa con el escollo de la gravidez y la crianza. El propio proyecto de vida representa un obstáculo competitivo y pareciera que ser madre y ser profesional son caminos encontrados. No debiera ser así. Debiéramos arreglar las cosas, llevar a cabo pequeños ajustes que faciliten la creación de un plan de vida en el que la integración decada etapa de la existencia se convierta en algo natural. La maternidad es un impulso natural y un anhelo legítimo.
Un empleador debe entender y, contribuir al desarrollo de su crecimiento profesional al mismo tiempo de generar condiciones que le permitan un desarrollo
El conflicto de las madres que trabajan es lograr el balance entre la vida familiar y la laboral, entre las obligaciones que tengo frente a los míos y la necesidad legítima de crecer y desarrollar el potencial profesional y el talento. La ambigüedad de las facilidades que los empleadores ofrecen a las mujeres con hijos, el conflicto en el papel del trabajo y el bajo nivel de apoyos reales generan modelos en el que no solo pierden las madres, también las empresas.
Si una empresa no apoya a las madres trabajadoras, la frustración y las expectativas no cumplidas afectarán en proporción directa los resultados de la empresa. Habrá irregularidad, falta de compromiso, obstáculos que inciden directamente en los números de la empresa. Las mujeres que son como pulpos y tienen ocho manos, ocho pies, que nacen con el don de la ubicuidad, que jamás sienten cansancio, que están siempre sanas, dispuestas, cuentan con la mente clara y tienen siempre la respuesta correcta, no existen.
Integrar políticas que incluyan programas en que las madres puedan cumplir con sus obligaciones personales y laborales, que entiendan las necesidades de tiempos en los que ellas tienen que atender compromisos de la escuela, cuidar a los chicos que se enfermaron, llevar a los niños al pediatra, resulta conveniente para las empresas. Retienen talento y generan círculos de lealtad y entornos de trabajo virtuosos.
Claro, el balance lo tienen que buscar ambas partes.
Las empresas y las madres pueden trabajar juntas en programas y políticas de maternidad, apoyo en el cuidado de los hijos, representación de la fuerza laboral, beneficios para los empleados, políticas de trabajo flexible.
Así, el modelo se transforma en un justo escenario ganar/ganar en el que Baby Bee quiere estar.
Recuerde: la educación temprana no es una tarea aislada.



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